Ir al contenido principal

La mujer en la poesía



“No seré esclava de ningún amor.
A nadie
devolveré el sentido de su vida,
su derecho al crecimiento constante
hasta el último aliento.

Maniatada por el oscuro instinto
de la maternidad,
sedienta de ternura como el asmático
de aire,
con qué empeño construyo en mí
el hermoso egoísmo humano,
reservado desde hace siglos
para el varón.
Contra mí
están todas las civilizaciones del mundo.
todos los libros santos de la humanidad
escritos por ángeles místicos
con la expresiva pluma del relámpago.
Diez Mahomas
en diez elegantemente enmohecidas
lenguas
me amenazan con la condenación
en la tierra y en el cielo eterno.
Contra mí
está mi propio corazón.
Amaestrado por milenios
en la cruel virtud de la víctima.”
Anna Swir
...

“La mujer, nacida para fabricar hijos,
desvestir borrachos o vestir santos,
ha sido acusada , como los indios, como los negros,
de estupidez congénita.
Y ha sido condenada como ellos
a los suburbios de la historia”.
Eduardo Galeano
...

“No hay mujer que no resulte sospechosa de mala conducta.
Según los boleros, son todas ingratas;
según los tangos, son todas putas (menos mamá)”
Eduardo Galeano
...

“Si Eva hubiera escrito el Génesis,
¿cómo sería la primera noche de amor del género humano?
Eva hubiera empezado por aclarar
que ella no nació de ninguna costilla,
ni conoció a ninguna serpiente, ni ofreció manzanas a nadie,
y que Dios nunca le dijo que parirás con dolor
y tu marido te dominará.
Que todas esas historias son puras mentiras
que Adán contó a la prensa”.
Eduardo Galeano
...

¿Y si Dios fuera mujer?
pregunta Juan sin inmutarse,
vaya, vaya si Dios fuera mujer
es posible que agnósticos y ateos
no dijéramos no con la cabeza
y dijéramos sí con las entrañas.

Tal vez nos acercáramos a su divina desnudez
para besar sus pies no de bronce,
su pubis no de piedra,
sus pechos no de mármol,
sus labios no de yeso.

Si Dios fuera mujer la abrazaríamos
para arrancarla de su lontananza
y no habría que jurar
hasta que la muerte nos separe
ya que sería inmortal por antonomasia
y en vez de transmitirnos SIDA o pánico
nos contagiaría su inmortalidad.

Si Dios fuera mujer no se instalaría
lejana en el reino de los cielos,
sino que nos aguardaría en el zaguán del infierno,
con sus brazos no cerrados,
su rosa no de plástico
y su amor no de ángeles.

Ay Dios mío, Dios mío
si hasta siempre y desde siempre
fueras una mujer
qué lindo escándalo sería,
qué venturosa, espléndida, imposible,
prodigiosa blasfemia.
Mario Beneddetti

Fuente: http://elproyectomatriz.wordpress.com/2009/02/07/mujeres/



Y Dios me hizo mujer,
de pelo largo,
ojos, nariz y boca de mujer.
Con curvas
y pliegues
y suaves hondonadas
y me cavó por dentro,
me hizo un taller de seres humanos.
Tejió delicadamente mis nervios
y balanceó con cuidado
el número de mis hormonas.
Compuso mi sangre
y me inyectó con ella
para que irrigara
todo mi cuerpo;
nacieron así las ideas,
los sueños,
el instinto.
Todo lo creó suavemente
a martillazos de soplidos
y taladrazos de amor,
las mil y una cosas que me hacen mujer todos los días
por las que me levanto orgullosa
todas las mañanas
y bendigo mi sexo.


Gioconda Belli

Mujer, yo hubiera sido tu hijo, por beberte
la leche de los senos como de un manantial,
por mirarte y sentirte a mi lado y tenerte
en la risa de oro y la voz de cristal.
Por sentirte en mis venas como Dios en los ríos
y adorarte en los tristes huesos de polvo y cal,
porque tu ser pasara sin pena al lado mío
y saliera en la estrofa ?limpio de todo mal?.

Cómo sabría amarte, mujer, cómo sabría
amarte, amarte como nadie supo jamás!
Morir y todavía
amarte más.
Y todavía
amarte más
y más.

Pablo Neruda

Comentarios

Entradas populares de este blog

Claudio Naranjo: "El mal de la civilización es la mente patriarcal"

Claudio Naranjo. Chileno, estudió medicina, psiquiatría y música y acabó convirtiéndose en un referente mundial en la investigación de la mente humana. Integrador de la sabiduría tradicional y científica, oriental y occidental, y el conocimiento histórico, antropológico, sociológico, psicológico y espiritual del ser humano. Creador del programa SAT, en principio dirigido a profesionales de la psicoterapia y derivado en un programa de transformación individual y social para uso personal y en el ámbito educativo. Autor de más de 20 libros, traducidos a varios idiomas.


"La única salida a esta crisis es la transformación interior" La crisis actual ha tambaleado muchos cimientos del sistema y ha acabado revelando algunas de sus muchas fisuras. El comunismo se hundió por sus fallos de funcionamiento pero el capitalismo no parece salir mejor parado. Llevamos siglos cambiando gobiernos, haciendo revoluciones políticas y sociales pero nunca llegamos a buen puerto quizás p…

Me levanté esta mañana, cansada de no quererme...

FRENTE AL ESPEJO
Yo, que comí la cáscara
por no merecer la pulpa.
Yo, que le creí a la culpa,
y me escondí tras su máscara.

Yo, que me abofeteé y me dije
los más obscenos insultos,
que me negué a darme indultos
condenándome a estar triste.

Yo, que suicidé a mi anhelo
para lograr ser querido.
Yo, que me enemisté conmigo,
truncando todos mis vuelos

Yo, que me escupí en la cara,
abusador de mí mismo.
Yo, que complací al cinismo,
sobornando a quien me amara.

Yo: exigente y despiadado,
con nadie como conmigo.
Yo: mi más cruento enemigo,
mi juez y mi sentenciado...

...me levanté esta mañana
cansado de no quererme,
de apagarme, oscurecerme
(que mi luz no encandilara).

Marcela Lagarde: SORORIDAD

Fueron feministas italianas y francesas las que, a mitad del siglo XX, desarrollaron un concepto que va más allá de la solidaridad, vista como un intercambio que mantiene las condiciones como están.


La SORORIDAD, en cambio, tiene implícita la modificación de las relaciones entre mujeres ayudándose entre ellas, fraternidad femenina, dándole nombre a esa experiencia solidaria con la que se construye lazos que contribuyen al avance social.


Según Marcela Lagarde, LA SORORIDAD parte de un esfuerzo por desestructurar la cultura y la ideología de la feminidad que encarna cada mujer, como un proceso que se inicia en la amistad/enemistad de las mujeres y avanza en la amistad de las amigas, en busca de tiempos nuevos, de nuevas identidades. 


Las francesas (Gisele Halimi) llaman a esta nueva relación entre las mujeres, sororité, del latín sor, hermana; las italianas dicen sororitá; las feministas de habla inglesa la llaman sisterhood; y nosotras podemos llamarla sororidad.